lunes, 16 de noviembre de 2009

Himno de los Elfos de Rivendel a Elbereth Gilthoniel

El himno a Elbereth (que en RGEO:70 tiene un inscripción Tengwar Aerlinn in Edhil o Imladris, *“Himno de los Elfos de Rivendel”):

A Elbereth Gilthoniel
Oh Elbereth Iluminadora de Estrellas

silivren pennamíriel
brillo (blanco) baja brillando como joyas

o menel aglar elenath!
del firmamento [la] gloria [de] la hueste de estrellas!

Na-chaered palan-díriel
A-lejana distancia miró lejos

o galadhremmin ennorath,
desde la tierra media entretejida de árboles,

Fanuilos, le linnathon
Fanuilos, a ti te cantaré

nef aear, sí nef aearon!
en este lado del mar, aquí en este lado del Gran Océano!

Mi nombre a una estrella.

ELBERETH, o Varda es un personaje ficticio que pertenece al legendarium del escritor británico J. R. R. Tolkien y que aparece en su novela póstuma El Silmarillion. Es la más importante de las Valier, es una de los Aratar. Su poder y belleza se encuentra en la luz. Dentro de las estancias abovedadas de Ilmarin, la Mansión de los altos aires que Manwë edificó sobre Taniquetil, también reside la reina de los Valar, esposa de Manwë. Conocida como la Dama de las Estrellas, la más hermosa de los Valar, porque en ella resplandece todavía la luz de Ilúvatar. Varda hizo las estrellas, y por eso los elfos la llaman Elentári y Elbereth, la Reina de las Estrellas.

Según el Valaquenta, Varda llegó en el principio de los tiempos a la ayuda de Manwë, ya que conocía bien a Melkor, que deseaba todo el poder de Arda, y siempre lo rechazó. Así mismo, Melkor siempre la odió y temió sobre todos los demás seres creados por Ilúvatar.

Los elfos aman a Varda más que a ningún otro Vala, porque fueron sus estrellas las que los llamaron al mundo y parte de su primera luz ha quedado en los ojos de los elfos para siempre. Por este hecho los elfos le cantan en poemas y canciones y la llaman Tintallë (en quenya, Iluminadora) y Gilthoniel (en sindarin, Iluminadora de las estrellas): A Elbereth Gilthoniel.

Así me llama y me ha llamado siempre mi marido: mi Elbereth, no me preguntéis por qué. Cosas de enamorados, supongo.
Hoy ha venido el cartero con un sobre desde Estocolmo. Era mi regalo de cumpleaños: el certificado escrito y rubricado de que en el firmamento, en la Osa menor, mi marido ha dado mi nombre secreto a una estrella.

Me he quedado de piedra. Hay cosas por las que merece la pena seguir adelante. Seguir creyendo, seguir en tu puesto, seguir intentandolo todo para ser feliz.

GRACIAS CARIÑO, ES VERDAD QUE ME GUSTARIA SER LA LUZ QUE TE GUÍA. SER TU ESTRELLA.

HOLA A TODOS, CUARENTONES Y DEMÁS ANIMALES...

QUERIDOS CIBERNAUTAS.
CONFIESO QUE ME HE LANZADO SIEMPRE A LAS MÁS TREPIDANTES AVENTURAS. HOY EMPIEZO OTRA, QUE PARA MÍ ES DE LO MÁS INTERESANTE Y ARRIESGADA: ESCRIBIR MIS IMPRESIONES Y MI VIDA POR INTERNET.
¿YO?. YO, QUE SOY CARNE DE DIARIOS ESCRITOS A PLUMA Y RATÓN DE BIBLIOTECA. YO, QUE ANTES DE BUSCAR UN DATO EN EL GOOGLE, SOY CAPAZ DE REVOLVER LA CASA ENTERA PARA ENCONTRARLO EN MIS LIBROS...
SIN EMBARGO, AHORA QUE ESTOY YA EN EDAD DE MADURAR, AHORA QUE HAY QUE IR CON LOS TIEMPOS Y QUE PARECE INEVITABLE EL DECLIVE, BUSCO UNA MANERA DE ENTENDER LA REALIDAD, UNA ALTERNATIVA A DEJARSE LLEVAR POR LO INEVITABLE.
PUEDE PARECER FRÍVOLO O IRREVERENTE, PERO CON MIS CUARENTA AÑOS, ME GUSTARÍA PENSAR QUE AÚN PUEDO APRENDER ALGO DE LA AVENTURA DE VIVIR.
COMO OS DIGO, DISPUESTA A LOS CUARENTA Y A LOS QUE ME ECHEN...