jueves, 3 de mayo de 2012

Un parpadeo en el tiempo

Un parpadeo en el tiempo, doce hojas en el calendario, una agenda completa y otra a medio llenar, una caja de ropita demasiado pequeña, una cunita plegable, junto con un trasto de cochecito que ya no sirve, en el fondo del garaje y una carpeta con fotos que se llama Daniel en el ordenador. Una sonrisa con seis dientes, unos calcetines de rayas de colores que se deslizan por el suelo del salón a toda velocidad. Unos ojitos sorprendidos mirando por los ventanales del salón, el viento que no cesa de mover el árbol de la puerta. Esos balbuceos que todo lo llenan, cuando el silencio parece romperse, para tratar de traducir en palabras, los grititos que salen desde los barrotes de una cuna de madera. Un parpadeo en el tiempo y sin embargo, hace un año ya. No recordamos ya las tardes sin Danito corriendo por casa, ni los deberes sin unas manitas que quieren coger el lápiz de su hermano. No recordamos la mesa sin la trona en una esquina, ni el cuarto de los niños sin el cambiador, la ropita diminuta en el armario o las mañanas sin que una vocecilla nos despierte a todos porque ya es de día. No recordamos cómo éramos antes sin ese diminuto personaje que llena ahora nuestras vidas. Miguel no sabe ni se acuerda de cuando no tenía hermano y volvía a casa y no había nadie esperándole. Papá no puede prescindir de las noches sin los bracitos de Daniel alrededor de su cuello, buscando con su cabeza un hueco para quedarse dormido. Yo, apenas puedo pensar o imaginar cómo era yo misma sin este bebé maravilloso llenando mis días, acompañando mis sueños por la noche o dando un sentido a la palabra felicidad cada vez que lo miro a la cara y descubro en sus rasgos, en sus movimientos o en su ir aprendiendo de la vida, un trocito de cada uno de nosotros, reflejado en el espejo de su alma pequeña, perfecta, sencilla y fuerte. No lo recuerdo y sin embargo ha pasado un parpadeo en el tiempo... Es curioso cómo cambia todo y olvidamos lo que pasó antes, añadiendo a nuestra rutina, a nuestra vida y a nuestro ir andando por este camino que hemos ido planeando y ha salido como menos nos imaginábamos, las nuevas premisas que nos ofrece la realidad. Gracias a que las cosas siempre pueden cambiar y siempre nos enseñan algo de la vida. Suerte, además, que esos cambios, no siempre son a peor y que cuando son buenos, nos ofrecen nuevos horizontes hacia la felicidad...

2 comentarios:

Tío Eugenio dijo...

Hala niña, a por otros doce meses igual de hermosos como éstos
ug

azaria dijo...

A ver si vamos a por los doce años igual de hermosos que estos, que cada año la cosa se complica...
un beso grande, Ug

HOLA A TODOS, CUARENTONES Y DEMÁS ANIMALES...

QUERIDOS CIBERNAUTAS.
CONFIESO QUE ME HE LANZADO SIEMPRE A LAS MÁS TREPIDANTES AVENTURAS. HOY EMPIEZO OTRA, QUE PARA MÍ ES DE LO MÁS INTERESANTE Y ARRIESGADA: ESCRIBIR MIS IMPRESIONES Y MI VIDA POR INTERNET.
¿YO?. YO, QUE SOY CARNE DE DIARIOS ESCRITOS A PLUMA Y RATÓN DE BIBLIOTECA. YO, QUE ANTES DE BUSCAR UN DATO EN EL GOOGLE, SOY CAPAZ DE REVOLVER LA CASA ENTERA PARA ENCONTRARLO EN MIS LIBROS...
SIN EMBARGO, AHORA QUE ESTOY YA EN EDAD DE MADURAR, AHORA QUE HAY QUE IR CON LOS TIEMPOS Y QUE PARECE INEVITABLE EL DECLIVE, BUSCO UNA MANERA DE ENTENDER LA REALIDAD, UNA ALTERNATIVA A DEJARSE LLEVAR POR LO INEVITABLE.
PUEDE PARECER FRÍVOLO O IRREVERENTE, PERO CON MIS CUARENTA AÑOS, ME GUSTARÍA PENSAR QUE AÚN PUEDO APRENDER ALGO DE LA AVENTURA DE VIVIR.
COMO OS DIGO, DISPUESTA A LOS CUARENTA Y A LOS QUE ME ECHEN...